
Recientes estudios han revelado que el Kuchen no es el único pastelillo que tiene propiedades filosóficas. El Pie de Limón ha decidido no quedarse atrás y plantea su opinión frente al Kuchen.
Para lograr la comprensión de tal sabiduría, esta vez viajamos hasta el antiguo refugio del parque Japones, lugar de serenidad y meditación. El Pideli se ha revelado. Las cosas tienen su ciclo, se inician en cierto punto y sin darnos cuenta se van transformando y aunque tratemos de darle un punto final, estas siempre habrán evolucionado en otra cosa.
Tratando de buscarle un significado a esto, mi compañera y yo aceptamos el noble sacrificio de Pideli y nos lo comimos, aquello nos llevo a estar satisfechos y sin ganas de comer nada más, pero, aún debíamos botar el envoltorio, luego lavarnos las manos y finalmente percatarnos que aquello desencadenaría miles de cosas.
Gracias, estuvo muy rico.
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Siempre con un poco de humor... Recuerdo aquella vez, hace varios años atrás, que mi hermano se quejaba de que cuando lavaba los platos, los dejaba con detergente. No se que tanta wea si la comida tenia mejor sabor con un poco de mister musculo, jajaja.
1 comentarios:
Nuestros sofisticados pensamientos son fruto de la glucosa que nos otorga esta exquisitez culinaria.
No hay pie de limón sin una buena conversación.
Gracias Agustín por tus palabras, así inmortalizaremos a estos dos grandes representantes de la pastelería: Kuchen y Pie de limón.
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