Pocilga de Asarath
De las cosas que ahí se escribieron
martes 14 de junio de 2011
?
domingo 17 de abril de 2011
Niemand
sábado 25 de diciembre de 2010
Cromwell
Si revisas las historias, te darás cuenta que estas se relacionan de forma intima, el señor don Marqués de Cromwell escribió a modo de ficción tres novelas en las que se describía la vida de tres jóvenes damas. Fantine, en Los secretos de una amante; Constance, en Una vida de humildad y finalmente Esmeralda, el Las dos damas blancas.
La vida de este hombre, un escritor que solía constantemente confundir la realidad con las tramas de sus obras, no dejaría de lado este pasaje de su vida. Su relación con Constance, hija de un importante noble, no esta ausente de polémicas que marcaría su vida. Él, enamorado de otra mujer, mantiene dos vidas paralelas, dos personalidades, dos mentes perfectamente independientes, pero la muerte de Constance le llevaría a buscar una reemplazante, aún disfrutando de una relación estable con Fantine. Su locura crece y su necesidad de saciar un deseo íntimo en el que participen ambas mujeres se convierte en su objetivo de vida. Así conoce a Esmeralda, otra muchacha, hija de un herrero, quien desconfiada de las intenciones del Marqués, es convencida por un poema escrito por el mismo Cromwell, cuya interpretación le llevará a aceptarle, tolerar la existencia de Fantine y finalmente, desear tanto como él una reunión de los tres.
domingo 31 de octubre de 2010
Ella
Sus intenciones son humildes, sin maldad ni malas intenciones. Ella camina hacia ti inocente, pero no lo sabe, estas oculto observandole desde el otro lado de la puerta. Camina a pasos serenos por el pasillo. Sus pies no emiten sonido alguno, suerte de ambiente que es perfecto. A lo lejos, una ventana que deja entrar una fría brisa que anuncia lo que segundos después ocurrirá… calma, tranquilidad… avanza paso tras paso sin pensar demasiado, esta alegre, sabe que llegar hasta esa puerta y entregar aquel encargo que porta entre sus brazos le hará feliz. Le miras, su tierna figura es débil, frágil, delgada como una hoja de papel. Imaginas su suave piel, deseas besar aquellos labios y admirar sus ojos de un claro color. No, no estas imaginándotelo, es real, ¡si es real! Nada podría impedírtelo… solo esos imprevistos que desde una de las puertas surge. Un estruendo que rompe todo, que diluye esa paz.
Dos disparos se escuchan en el interior de una de las habitaciones, gritos de histeria y de dolor se mezclan. Alguien se desespera y pregunta que acaso donde esta la niña, alguien falta para completar este crimen, pero no hay respuesta, ella no esta ahí, sin embargo esta cerca… Ella acelera su paso, camina hasta tu puerta y la mira detenidamente. No puede volver a entregarse a tal peligro, no puede ni voltear la mirada, solo hacia esa puerta con la esperanza que tú le abras.
Si, es ella la que te vuelve loco, la que te impide reaccionar, la que no te permite actuar. Sientes como corre por tu rostro el sudor y con tus uñas rasguñas la madera, tambaleas, no sabes si abrirle. Los latidos de tu corazón comienzan a ser mas rápidos y la respiración también se acelera. Pestañeas y ella ha bajado su mirada, casi resignada, vuelve a golpear la puerta, pero suavemente, el temor es tal de que el asesino escuche los ruidos son los que le provocan tal precaución.
Ya no hay razón, no puedes esperar más. Ella ya esta adentro, las cosas se han desparramado en el suelo y ustedes se confunden en un abrazo. Presientes que algo más viene y le cubres con tus manos sus oídos… No deseas que ella sufra más aún.
lunes 14 de junio de 2010
Tarpeya
La reina de los mil soles
Su imperio es la agonía
El dolor su gran tenor
Tras años de odio infinito
Las luces del Olimpo le encandilo
Sus profundos ojos negros
Oscuros como el ocaso
Su palacio es la perdición
Se emplaza entre las montañas
Sus miradores dan al infierno
Las bestias, el fuego y el sol
Su cuerpo es escultura
Su piel decora a las joyas
Su vida es al borde y al límite
La lujuria y la codicia le rodean
Le desequilibra, le deja caer, le mata
Tarpeya, la de los mil soles
La última gran puta
Es la última gran emperadora
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Dando un giro muy inesperado me dedique a escribir estas letras y la anterior, en Sade, para experimentar mi nula capacidad de poeta x_x si no me habia propuesto ser buen narrador ahora menos tratare de lograr un buen verso, pero bueno, ahí esta el resultado.
domingo 30 de mayo de 2010
Sade

¿Provocará una lágrima de tus ojos mi triunfo?
¡Cuán sublime es en las lágrimas!
¡Cómo la embellecen los infortunios!
No ha nacido para tanta felicidad
Alocada, aturdida, alegre
No importa como sea tu historia Justine,
El final siempre será el mismo
Aunque seas gentil
Tus piernas y brazos amarrados estarán
Siempre indefensa ante los latigazos
Aunque seas honesta
Tus pechos y entrepierna al descubierto
Siempre recibirán mis mordidas
Aunque seas fiel
Tu pobre dignidad y orgullo
Siempre dejaran que te quebrante
¿Lo habré conseguido, Constance?
¿Provocará una lágrima de tus ojos mi triunfo?
¡Cuán sublime es en las lágrimas!
¡Cómo la embellecen los infortunios!